¡La izquierda no tuvo, ni tiene candidato! y
¿Por qué la cagó Mockus?
Estas últimas elecciones presidenciales han sido un fiasco para la izquierda colombiana. No tanto por la derrota electoral, que con Gustavo Petro retrocede en millón y medio de votos. El descalabro mas grave, desde mi punto de vista, es el mezquino retroceso en cuanto a no proponer y defender un tratado de paz que alivie la tragedia colombiana e invite a la reconciliación nacional.
Una vez el candidato presidencial de la izquierda se alineó con el uribismo en contra del acuerdo humanitario, se convirtió en otra mula muerta en el camino de la paz. Y la opinión pública dictaminó su castigo, haciendo que el ascenso vertiginoso del Polo se detuviera abruptamente.
Desde ya vaticino que el Polo perderá la alcaldía de Bogotá, a menos que haya cambios drásticos. Y de mantener el actual rumbo, igualmente perderá posiciones en el parlamento. Es apenas obvio. Si el Polo asume posiciones de derecha en cuanto a la solución política del conflicto interno, los electores prefieren a gente más confiable, y no a una derecha prestada.
En cuanto al partido verde, lástima que haya tirado a la basura preceptos tan valiosos como aquello de que la vida es sagrada, los recursos públicos son sagrados, y que no todo vale. Es bien intencionada la idea, y me gusta, pero semejantes preceptos son incoherentes con una concepción neoliberal y guerrerista. Ahí la cagó el payaso Mockus.
El discurso de Mockus lo explico así: cultivas un jardín muy bonito y colorido, colmado de insectos benignos y flores muy atractivas, algo así como los preceptos que antes mencioné, pero de repente dejas que tu cerdo pase las tardes revolcándose en el jardín. El cerdo es en este caso la concepción guerrerista de Mockus, que de repente se volvió más derechista que los traquetos corruptos de la guerra que pululan en la política tradicional de Colombia.
Una vez más, lástima.
Ojalá el payaso corrija el rumbo, pero soy consciente de que no se le pueden pedir milagros a Mockus.
Así queridos amigos y amigas que no votaré en blanco… ¡Seré abstencionista!
Apostillas: Estoy volviendo a profundizar mis antiguos compromisos cristianos, como siempre, cercanos a la teología de la liberación (esta vez no con la iglesia católica), y más que nunca, comprometido con el trabajo a favor de la paz.
Un abrazo para tod@s, y les invito a escribirme y debatir respetuosamente a través de jacobolam@hotmail.com y en próximos días les voy a contar de la reunión del G20... Los ricos del mundo .



