Sunday, May 30, 2010

Aplastante victoria de la abstención. 16 millones de electores no tienen candidato!

Por Luis Alberto Matta.

La triunfadora de las elecciones: La abstención logró una aplastante victoria en las elecciones presidenciales de Colombia, celebradas este domingo 30 de mayo. Fue una especie de plebiscito contra la guerra. 16 millones de electores se decidieron a no malgastar su voto en ninguno de los cretinos guerreristas que aspiraban a la presidencia.

¿Que pasó con Mockus? La demora fue que el payaso neoliberal mostrara el cobre con su sórdida postura a favor de la continuación de la guerra, para que de inmediato perdiera toda opción de haber ganado la presidencia en primera vuelta. Ahora, visiblemente menguado, tendrá que enfrentar a Juan Manuel Santos, el todo poderoso violador de derechos humanos, a quien muchos acusan, por encima de Uribe, como directo responsable de los "falsos positivos", en una segunda jornada electoral, que promete ser una fenomenal parranda de negociados y corrupción.


Más allá de Mockus prevalece el espíritu de la llamada ola verde (mediática) que plantea la protección del erario público y el camino de la “legalidad”, pero no para continuar la guerra contra el pueblo, como lo dejó entrever Mockus, por lo cual se enfrió su ascenso electoral. A mi juicio valdría la pena rescatar el sentido integral de la legalidad que propone la ola verde, e incluirle el componente de justicia social, con lo cual se puede orientar hacia la búsqueda de la paz… Única opción para convencer a los millones que no votaron, y camino para que el payaso neoliberal sea presidente, eso si, sobre la base de un acuerdo con los sectores de izquierda del partido liberal, los pequeños sectores progresistas del partido conservador, y la reactivación unitaria de los sectores de izquierda del Polo Democrático Alternativo. Con una coalición así, ganarían los sectores que están a favor de la paz.


¿Quién ganó con Juan Manuel Santos? La corrupción y los mercaderes de la guerra están de fiesta, pues con Santos tienen el balón en su cancha. Sin embargo el hoy acusado por la opinión pública por su sospechoso silencio desde el ministerio de defensa en relación con los mal llamados “Falsos Positivos”, accionista del diario El Tiempo, y accionista mayoritario del más violento y repugnante Uribismo, no la tiene fácil.