Friday, April 24, 2009

No free trade agreement between Colombia and Canada, until Uribe's government stop the human rights violations like the "false positives"


This May 1st has been one of the best during the last three years. Workers have been raising their voices for social justice around the world. Colombia was not the exception.


Also, here in Canada, tomorrow Saturday May 2nd, we are going to unify our voice: unionists, grassroot organizations, independents, members of the NDP, students and particularly immigrants, all of us claiming for social justice and good jobs for all. Respect for the human rights, no more war in Afghanistan, no free trade agreement with Colombia until the government stop the human rights violations like the "false positives", and open de door to the humanitarian accord with the insurgent movemnet FARC-EP. Then, see you tomorrow, regards, Luis Alberto Matta.


Let's Stop the Canada-Colombia Free Trade Agreement!



Rally in front of



the Canadian Parliament



in Ottawa







Wednesday, May 6, 2009


12:00 to 2:30 pm




Let's make sure our MPs



in Parliament know that we


refuse Canada's complicity



with the regime of terror in

Colombia!!!

Wednesday, April 15, 2009

"Estamos convencidos que las actividades asesinas de los paramilitares son aprobadas y activamente apoyadas por el gobierno y el Ejército"


Declaración de Parlamentarios y líderes sindicales Británicos, luego de su reciente visita a Colombia organizada por Justicia Colombia. La delegación estuvo acompañada de líderes sindicales y activistas de EE.UU. y Canadá.



Somos una delegación de parlamentarios británicos, y sindicalistas norteamericanos, canadienses y británicos. Hemos pasado siete días aquí en Colombia, juntando información sobre los abusos de derechos humanos y derechos laborales. Nos hemos reunido con un amplio abanico de la sociedad colombiana, cubriendo intereses cívicos, políticos, jurídicos y militares, incluyendo sindicatos, estudiantes, profesores, indígenas, campesinos, abogados sindicales, defensores de derechos humanos, y con los retenidos liberados de las FARC. Hemos viajado al departamento de Arauca para escuchar los testimonios de comunidades e individuos afectados por el conflicto en esa región Visitamos la cárcel Buen Pastor y hablamos con las mujeres presas políticas encarceladas allí. También nos reunimos con Martín Sandoval, presidente del CPDH – Arauca, encarcelado injustamente en Arauca. Tuvimos oportunidad de hablar también con altos representantes del gobierno de Álvaro Uribe, y con el Presidente mismo. Estamos agradecidos a todos los individuos y grupos que tan generosamente nos entregaron su tiempo.

Estamos en estado shock por lo que hemos oído, y no tenemos dudas, dadas las evidencias recibidas, de que el gobierno colombiano de Álvaro Uribe, y la fuerza pública son cómplices de abusos de derechos humanos. Además, estamos convencidos que las actividades asesinas de los paramilitares son aprobadas y activamente apoyadas por el gobierno y el Ejército. Estos crímenes son agravados por la impunidad de la cual gozan los que cometieron estos delitos, y la falla del sistema judicial para procesar a los criminales y a los que dieron las órdenes.

En vez de encarcelar los verdaderos criminales, el gobierno ha encarcelado a sindicalistas, miembros de la oposición política, y a defensores de derechos humanos como al defensor de derechos humanos, Martín Sandoval. Llamamos por su liberación inmediata, y por la liberación inmediata de otros prisioneros políticos y sindicalistas.

Al regresar al Reino Unido y a Norte América estaremos llamando por la inmediata terminación de todo apoyo militar y político al gobierno colombiano. La no aprobación de cualquier Tratado de Libre Comercio hasta que los derechos humanos y laborales sean respetados de una manera internacionalmente verificable. Exponer públicamente la complicidad de empresas multinacionales en las violaciones de derechos humanos y laborales. Acabar de inmediato con la criminalización de la oposición democrática y legítima, incluyendo a la Senadora Piedad Córdoba, Senadora Gloria Inés Ramírez, Representante Wilson Borja y el Doctor Carlos Lozanos, entre otros. Apoyar el diálogo, un proceso de paz, y un intercambio humanitario. El cese de las ejecuciones extrajudiciales y los falsos positivos perpetrados por el Ejército colombiano.

Un informe completo de nuestras investigaciones y recomendaciones será publicado en el cercano futuro.
Miércoles 8 de abril de 2009.
Firmas adjuntas.
Katherine Craig : Abogada de Derechos Humanos. Viajó a Colombia con la Caravana de abogados en Agosto del 2008. Ian Davidson: Parlamentario Británico del Partido Laborista.
Jeremy Dear : Secretario General del sindicato ‘La Unión Nacional de Periodistas’ (NUJ) – el cual representa 32,000 periodistas, también es el Presidente de ‘Justice for Colombia’ y miembro del Ejecutivo de la TUC y del Consejo General de la TUC.
David Drever : Presidente del sindicato educativo, el ‘Instituto Educativo de Escocia’ (EIS) el cual representa 60,000 maestros en Escocia.
Simon Dubbins : Director del Departamento de Relaciones Internaciones del sindicato ‘Unite the Union’ el cual representa 2,100,000 afiliados in varios sectores, también es miembro del Ejecutivo del TUC Europeo y Presidente del sector grafico de la UNI (federación internacional).
Samuel Gurney: oficial del Departamento Internacional de la TUC, con responsabilidad para Colombia y otros países, también es miembro del consejo de administración de la OIT.
Sally Hunt : Secretaria General del sindicato de educación, ‘La Unión de Universidad y Colegios’ (UCU), el cual representa 118,000 profesores universitarios, también es miembro del Comité Ejecutivo de Justice for Colombia y del Ejecutivo y Consejo General de la TUC donde es la vocero sobre asuntos internacionales.
Peter Kilfoyle : Parlamentario Británico del Partido Laborista, anteriormente fue Ministro de Defensa.
Adam Lee : Oficial del sindicato, United Steelworkers (USW) el cual representa 1.2 millones de afiliados de varios sectores de Estados Unidos y Canadá.
Andy Love : Parlamentario Británico del Partido Laborista.
James McGovern : Parlamentario Británico del Partido Laborista.
Karie Murphy : Asistente Parlamentaria.
John O’Neill : Abogado de la empresa más grande de abogados laboralistas en Gran Bretaña ‘Thompsons Solicitors’.
Sandra Osborne : Parlamentaria Británica del Partido Laborista, Miembro de la Comisión Parlamentaria de Asuntos en el Exterior.

Stephanie Peacock : Miembro del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Laborista.
Frederick Redmond : Vice Presidente Internacional del sindicato United Steelworkers (USW), el cual representa 1.2 millones de afiliados de varios sectores en los Estados Unidos y Canadá, también es miembro del Consejo Ejecutivo del AFL-CIO.

Mark Rowlinson : Fiscal del sindicato, United Steelworkers (USW) el cual representa 1.2 millones de afiliados de varios sectores en los Estados Unidos y Canadá.

Michael Shaw : Presidente del sindicato de Bomberos británicos(FBU) el cual representa 45,000 afiliados bomberos.

James Sheridan: Parlamentario Británico del Partido Laborista.

Carol Wilson : Asistente Parlamentari

Anthony Woodhouse : Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del sindicato ‘Unite the Union’, el cual representa 2,100,000 afiliados de varios sectores.

Friday, April 3, 2009

Carta al presidente Barack Obama

"Nuestra nación podría promover la tan anhelada paz en Colombia si estamos dispuestos a usar nuestros recursos en diplomacia para apoyar una paz negociada"




Diversas organizaciones sociales y de ddhh, iglesias, y personalidades de los EE.UU. han reclamado al presidente Obama un giro en la política de su país hacia Colombia... Se trata de un llamado a colaborar en la solución política del conflicto social y armado que padece Colombia, y no en la guerra y el terrorismo de Estado como hasta hoy ha sucedido. Y a redireccionar la tramposa y torpe lucha antidrogas.

=======================

The White House 1600 Pennsylvania Avenue NW Washington, DC 20500

Estimado Presidente Obama:

Usted nos ha desafiado a asumir los retos importantes que enfrenta nuestra nación y a hacer un cambio genuino en la forma como Estados Unidos se relaciona con el resto del mundo.

En Colombia, un cambio real en política comienza por reconocer que el enfoque militar al tráfico de drogas de los últimos ocho años ha sido un absoluto fracaso y que se necesita una nueva política. Este enfoque, llamado Plan Colombia, ha buscado reducir la producción de hojas de coca a la mitad para afectar el precio y la disponibilidad de cocaína en nuestras comunidades y, en últimas, reducir el uso de cocaína y los problemas sociales que éste genera. Para tal fin, Estados Unidos ha gastado más de $6 miles de millones de dólares desde 2000, cerca del 80% en las fuerzas armadas colombianas.

Mirado desde todos esos indicadores, el plan ha sido un desperdicio de recursos. La cocaína que entra a Estados Unidos cuesta lo mismo que costaba hace ocho años, en algunos sitios es más económica y más fácil de conseguir. La aspersión aérea ha causado un desastre medioambiental y menoscabado la salud y cultivos de campesinos colombianos pobres, en tanto que la cantidad de hojas de coca cultivada se ha mantenido constante, lo que sugiere que Plan Colombia tiene muy poco impacto con cualquier fluctuación del precio.

Mas de tres cuartos de la asistencia de Estados Unidos a Colombia se ha dirigido a una erradicación de drogas fallida. Los promotores de la asistencia también aducen que el plan también ha resultado en una disminución de secuestros por la guerrilla, menos masacres y la desmobilización de 30,000 paramilitares. Sin embargo, para millones de colombianos su seguridad ha sido arrasada. Desde que Plan Colombia inició, más de 2.5 millones de colombianos han tenido que huir de sus hogares debido a la violencia, dando lugar a la peor crisis humanitaria del hemisferio. Indígenas cuyas identidades están en riesgo de extinción y afrocolombianos representan número desproporcionado de desplazados internos. Y el desarraigo de desplazados internos de sus comunidades continúa con igual intensidad: más de 270,000 huyeron en el primer semestre de 2008. Para esas familias, ésta no es una guerra contra el terror, sino el mismo terror.

Ambos bandos del conflicto armado en Colombia han cometido atrocidades terribles. Las fuerzas armadas financiadas por Plan Colombia tienen el peor récord en abusos de derechos humanos en las Américas, y el asesinato de civiles por el ejército –casi la mitad cometidos por unidades apoyadas por Estados Unidos ‐ ha aumentado en los dos últimos años. Por consiguiente, Estados Unidos no debería armar bando alguno en un guerra sin fin en cual la mayoría de quienes sufren son civiles.

En mayo pasado, usted dijo “a la persona que vive con miedo a la violencia no le importa si está amenazada por un paramilitar de extrema derecha o por un terrorista de izquierda…

por un cartel de la droga o una fuerza de policía corrupta. A ellos solamente les importa que … sus familias no pueden vivir y trabajar en paz.” Nosotros compartimos ese pensamiento. Para nosotros, y pensamos que para Usted, sí importa que la gente esté amenazada por fuerzas armadas corruptas y brutales que han sido entrenadas y equipadas con el dinero de nuestros impuestos. Nosotros queremos que eso cese.

No tiene que ser de esa manera. Nuestra nación podría promover la tan anhelada paz en Colombia si estamos dispuestos a usar nuestros recursos en diplomacia para apoyar una paz negociada. Mientras miles de millones fluyen a la guerra en Colombia, los programas de salud para tratar la adicción a las drogas y la economía grande aquí en casa sufren de un profundo déficit social. De la población que abusa de las sustancias, siente la necesidad de tratamiento y está lista a dejar de usar las drogas, más de la mitad no pueden pagar el costo del tratamiento. La actual crisis económica hará que la situación para esas personas y sus familias sea aún peor, a menos que actuemos.

Por las anteriores razones, le instamos a:

* Reconsiderar la fallida “guerra contra las drogas” en Colombia. En lugar de gastar miles de millones en una fallida estrategia “del lado de la oferta” que financia abusos a los derechos humanos, destruye el medio ambiente y alimenta un conflicto armado que lleva décadas, Estados Unidos debería terminar la ayuda militar al ejército colombiano. Comenzar por suspender toda la asistencia para fumigación y entrenamiento militar.

* Apoyar una terminación negociada al conflicto armado en Colombia, usando todos los esfuerzos diplomáticos de Estados Unidos.

* Invertir en desarrollo alternativo real afuera y en prevención y tratamiento de drogas en casa. La asistencia a Colombia debería incluir mucha más ayuda humanitaria a los millones de desplazados internos, administradas por agencias independientes no ligadas a lo militar y apoyar la justicia para las víctimas de la guerra. El gobierno federal debe financiar completamente el Bloque de Becas para Abuso de Sustancias e incluir tratamiento a la adicción en la reforma integral a la salud. Dicho tratamiento reducirá, a la larga, los gastos en salas de emergencia y los costos en la justicia criminal originados en la adicción no tratada.

Creemos que esta nación necesita un cambio en su fallida política hacia Colombia. Esto requiere una profunda revisión de cómo se gastan los fondos y qué resultados han producido en lo que lo importa más –respecto de los más vulnerables y las víctimas de la violencia. Esperamos trabajar con Usted y el Congreso para lograr esas metas.

Atentamente,

Instituciones de Fé y Organizaciones Nacionales

Chuck Kaufman, Coordinator
Alliance for Global Justice

Baptist Peace Fellowship of North America

Zenju Earthlyn Manuel
Executive Director Buddhist Peace Fellowship

James Jordan, National Coordinator Campaign for Labor Rights

Adam Isacson
Director of Programs Center for International Policy

The Church of God Peace Fellowship

Medea Benjamin, Co-founder Codepink

Mark C. Johnson, Ph.D. Executive Director Fellowship of Reconciliation

Philip McManus, Co-Chair Forging Alliances South and North

Kirsten Moller, Executive Director Global Exchange

Lutheran Peace Fellowship

Maryknoll Office for Global Concerns

Jim Schrag
Executive Director
Mennonite Church USA

Mennonite Central Committee U.S.
Washington Office

Rev. Kathryn J. Johnson
Executive Director
Methodist Federation for Social Action

Lee Siu Hin, National Coordinator
National Immigrant Solidarity Network

Sylvia Romo, Interim Executive Director Network in Solidarity with Guatemala

Katherine Hoyt, National Co-Coordinator Nicaragua Network

Michael Beer, Executive Director Nonviolence International

Christy Thornton
Director and Publisher
North American Congress on Latin America

Ken Butigan, Executive Director Pace e Bene

Dave Robinson, Executive Director Pax Christi USA: National Catholic Peace Movement

Paul Kawika Martin
Organizing, Political and PAC Director Peace Action

Rick Ufford-Chase
Executive Director
Presbyterian Peace Fellowship

The Quixote Center

Pamela Bowman
Legislative Coordinator
School of the Americas Watch

Barbara Gerlach
Colombia Liaison
United Church of Christ Justice and Witness Ministries

Kelly Nicholls, Executive Director U.S. Office on Colombia

Alfred L. Marder, President US Peace Council

Stephen Coats, Executive Director U.S. Labor Education in the Americas Project (USLEAP)

Banbose Shango National Co-Coordinator Venezuela Solidarity Network

Michael T. McPhearson
Executive Director
Veterans For Peace

Melinda St. Louis, Executive Director Witness for Peace

Women for Genuine Security

Organizaciones Regionales y Locales:

Brooklyn For Peace

James H. Vondracek
Managing Director
Chicago Religious Leadership Network on Latin America

Colombia Aqui Collective/Bay Area

Colombia Working Group

Colombia Human Rights Committee Washington, DC

Haiti Action Committee Berkeley, California

Judy Barry, Co-Chair IF
Watsonville, California

InterReligious Task Force on Central America
Cleveland, Ohio

Lehigh-Pocono Committee of Concern (LEPOCO Peace Center)
Pennsylvania

Movement for Peace in Colombia
New York, New York

Greater New Haven Peace Council

Nicaragua Center for Community Action (NICCA)

Rev. Deborah Lee, Program Director PANA Institute for Leadership

Development and Study of Pacific Asian

North American Religion Berkeley, California

Nada Khader, Executive Director WESPAC Foundation Westchester County, New York