Tuesday, November 3, 2009

ENCUENTRO NACIONAL E INTERNACIONAL POR EL ACUERDO HUMANITARIO Y LA PAZ

“POR LA SOLUCIÓN POLÍTICA AL CONFLICTO SOCIAL Y ARMADO EN COLOMBIA”
Santiago de Cali, 13, 14 y 15 de noviembre de 2009


CONVOCATORIA


1. CONTEXTUALIZACION


La desigualdad social, la explotación económica, y la exclusión política, han sido una constante en la historia de Colombia, motivos suficientes para alimentar un conflicto interno como el nuestro y generar una guerra prolongada durante más de 60 años, trayendo como consecuencia la degradación del mismo y la más grande crisis social, económica y política en el territorio nacional, donde se evidencia el incremento de la pobreza, el desempleo, el analfabetismo, la des escolarización en millones de niños, niñas y jóvenes, la ausencia de programas de vivienda digna, el desplazamiento forzado (interno y externo), y una de las más grandes crisis institucionales de la historia.

Esta crisis Humanitaria se ve agravada por el desplazamiento forzado de más de 4 millones de habitantes del campo y un sin número de desplazados intraurbanos que viven en las ciudades de Colombia en condiciones no dignas y que los municipios no pueden sostener sin el desmedro de la inversión social.

La descomposición de las clases dirigentes, donde más de 80 congresistas miembros de la coalición de gobierno están siendo investigados por para política, así como representantes del gobierno y de su fuerza pública están siendo investigados por múltiples delitos como el soborno a funcionarios en el ejercicio de sus funciones (cohecho), crímenes de lesa humanidad, violación de derechos humanos, vínculos con el paramilitarismo, el narcotráfico y el testaferrato, ha llevado al país a sumergirse en una crisis política que ilegitima las instituciones y las convierte en el principal bastión del clientelismo y la corrupción.

Esta misma clase dirigente, incapaz de defender la soberanía nacional, se presta al juego imperialista del gobierno norteamericano que se escuda en el conflicto para generar escenarios que desestabilizan a la región en su conjunto, como sucede hoy en día con la instalación de más de siete bases militares extranjeras en territorio nacional.

La guerra no solo ha dejado muertos, desaparecidos, lisiados, presos y desplazados. Miles de millones de dólares, se han invertido durante los últimos gobiernos, tratando de lograr una victoria militar sobre la insurgencia sin que esta se haya dado; recursos necesarios para afianzar la paz y para enfrentar una crisis económica que apenas empieza y que traerá consecuencias sociales de alcances impredecibles.

La falta de un acuerdo entre Estado e insurgencia, el drama que padecen los prisioneros, unos en manos de la insurgencia y otros en las cárceles del Estado, agrava la crisis, haciendo cada vez más insoluble y prolongada la guerra civil que padecemos.

Acabar con la guerra y avanzar en la superación de sus causas, demanda la participación de cada uno de los colombianos y de la solidaridad de la comunidad internacional, esfuerzos que deben confluir en la búsqueda de caminos que conduzcan a un Acuerdo Humanitario entre las partes como paso inicial hacia lograr el diálogo entre los colombianos.

Ante este panorama, las iniciativas de paz que propenden por un Acuerdo Humanitario, originadas en variados sujetos de la sociedad civil, y los esfuerzos adelantados por los familiares de los retenidos, deben unificarnos en pro de una gran propuesta nacional que recupere la importancia de la Paz con justicia social.

En nuestro país quiere primar la violencia por encima de la razón al punto que colectiva e individualmente hemos perdido la capacidad de asombro, volviéndonos indolentes y permisivos con toda clase de generación de violencia.

Esta cruel realidad nos ha llevado a tocar fondo y a replantear nuestro papel como ciudadanos al punto que hoy brota un clamor unánime por el Acuerdo Humanitario, acompañado por diversas manifestaciones de apoyo y respaldo incluso de gobiernos amigos de la paz en Colombia.

Con este propósito llevaremos a cabo la realización de un gran ENCUENTRO NACIONAL E INTERNACIONAL POR EL ACUERDO HUMANITARIO Y LA PAZ, que recoja los anhelos de unidad nacional y ayude a despejar el camino hacia una solución política al conflicto social y armado en nuestra patria y nos conduzca a todos a crear un nuevo país donde quepamos todos y donde todos podamos disfrutarlo erradicando por siempre la pobreza, la guerra y las desigualdades sociales.

La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento.
Articulo 22 Constitución Política de Colombia.

2. OBJETIVO GENERAL

Construir propuestas desde las diferentes iniciativas sociales hacia la realización de Acuerdos humanitarios en pro de la búsqueda de la solución política del Conflicto Social y Armado en Colombia.

3. EJES DE DISCUSIÓN

PANEL INAUGURAL
CONSTRUYENDO CAMINOS DE PAZ EN COLOMBIA
Invitados: Piedad Córdoba Ruiz, Adolfo Pérez Esquivel, Atilio Borón, Carlos Gaviria Díaz

EJE UNO
PERSPECTIVAS DE LA SOLUCIÓN POLÍTICA AL CONFLICTO EN COLOMBIA

Objetivo: Acordar una Agenda Nacional e Internacional de trabajo por la Paz y la Solución Política al Conflicto Social y Armado en Colombia.

Invitados:
Piedad Córdoba, Alfredo Molano, Carlos Gaviria, Nelson Fajardo


EJE DOS
PAPEL DE LOS ACUERDOS HUMANITARIOS EN LA CONSECUCIÓN DE LA PAZ.

Objetivo: Posicionar la importancia del Acuerdo Humanitario como un primer paso para encontrar una solución distinta a la guerra y a la actual crisis social y política del país.

Invitados: Carlos Lozano Guillen, Gustavo Gallón, Directivo FMLN, Gloria Cuartas, Alan Jara Urzola, Marleny Orjuela


EJE TRES
MOVIMIENTOS SOCIALES: PROTAGONISTAS DE LA PAZ

Objetivo:
Convocar la solidaridad de organizaciones políticas, sociales, estudiantiles, populares, Entidades públicas, comunidad internacional y gobiernos amigos de la paz en Colombia, que rechacen la salida guerrerista promovida por el gobierno y construyan escenarios de encuentro y discusión permitiendo la formulación de iniciativas ciudadanas por la paz con justicia social.
Invitados: Atilio Borón, Ivan Cepeda, Mauricio Archila. Organizaciones Invitadas.

EJE CUATRO
LOS MEDIOS DE COMUNICACION Y SU COMPROMISO CON EL ACUERDO HUMANITARIO

Objetivo
: Reconocer el papel de los Medios de Comunicación en el desarrollo y la solución del conflicto colombiano e impulsar la construcción de unos Medios Alternativos de Comunicación comprometidos con la Paz.

Invitados: Oliver Stone, Eva Golinger, Jorge Enrique Botero, Hollman Morris
Agencias: Telesur, Vía Campesina, Prensa Rural, Red De Prensa Alternativa Del Suroccidente Colombiano.

4. METODOLOGÍA
Con la intención de generar un diálogo más cercano entre los delegados internacionales y las organizaciones sociales participantes en el Encuentro y esperando que la comunidad internacional se vincule más directamente en el debate sobre las alternativas de Paz en nuestro país, convocamos a un Coloquio que hemos denominado: El Papel de la Comunidad Internacional en la Consecución de la Paz en Colombia, a realizarse el día viernes en las horas de la tarde.

El Encuentro Nacional e Internacional por el Acuerdo Humanitario y la Paz, dará inicio con el Panel de Apertura Construyendo Caminos de Paz en Colombia con el fin de aportar elementos teóricos y experiencias palpables que alimenten los debates e introduzcan las discusiones sobre el conflicto colombiano y la actual coyuntura nacional.

Posteriormente, nos trasladaremos al sitio de concentración, donde iniciaremos las discusiones por ejes en las horas de la tarde, trabajando por separado y de manera simultánea; cada eje contará con expertos en el tema que introducirán las discusiones, seguidamente se abrirán las intervenciones y preguntas que nos llevaran a la construcción de las propuestas. Esa noche será de trabajo de los relatores para empezar la mañana del domingo con la discusión a partir de las conclusiones iniciales del debate.

Para el exitoso desarrollo del encuentro, se llevaran a cabo pre encuentros y espacios de discusión regionales a partir de los ejes propuestos, cuyo objetivo será decantar las discusiones y elaborar documentos que aporten al trabajo regional y a la construcción de la Agenda Nacional por la Paz, preferiblemente las ponencias de las regiones y colectivos deben apuntar a elementos programáticos y de movilización en el marco de la construcción de la Agenda que fundamentalmente serán de construcción en el eje tres a partir de los aportes de las organizaciones sociales. El comité preparatorio presentará a los asistentes, documentos base de discusión para cada uno de los ejes con el objetivo de apoyar la labor y guiar las discusiones con elementos concretos de interés nacional.

Cada región debe comprometerse a enviar los documentos o ponencias a más tardar el 31 de octubre al correo encuentroporcolombia2009@gmail.com, o encuentroporcolombia2009@yahoo.es, estas ponencias serán revisadas por el Comité Académico, quienes garantizarán la pertinencia y su organización dentro de los ejes. Las ponencias tendrán una extensión que no exceda los 10 minutos de lectura.


5. FECHA DE REALIZACIÓN

Inicio: noviembre 13 de 2009
Finalización: noviembre 15 de 2009


6. LUGAR DE REALIZACIÓN
Santiago de Cali, Departamento del Valle del Cauca, Universidad Santiago de Cali y Universidad del Valle.


7. INSCRIPCIONES.

Las preinscripciones se realizarán detallando el lugar de origen y la organización que representa al correo: inscripcionesencuentro2009@yahoo.es
De la misma manera estas inscripciones podrán llevar adjuntas propuestas que aporten en la construcción de la Agenda por la Paz, así como iniciativas alternativas en la construcción de la Paz en Colombia que se publicarán en los blogs del Encuentro.

El costo de la Participación en el evento es de $80.000 y 50 dólares para internacionales, que podrán recibir descuentos de acuerdo al número de las delegaciones. Esta inscripción garantizará el hospedaje de la noche del viernes y del sábado y la alimentación de los días sábado y domingo hasta mediodía.


8. CONVOCAN

Colombianos y Colombianas por la Paz, Alcaldía de Santiago de Cali, Federación de Estudiantes Universitarios FEU Colombia, Proceso de Unidad Popular del Suroccidente colombiano, Corporación para la Investigación y la Educación Popular –El Colectivo-, ASFAMIPAZ, Comité Distrital por el Acuerdo Humanitario, Red Distrital de Reconciliación, Colectivo Conciencia Crítica, Coordinación Nacional de Organizaciones Agrarias y Populares, Centro de Derechos Humanos e Interpretación Política de la Universidad Santiago de Cali, Parada por el Acuerdo Humanitario, Iniciativa de Mujeres Colombianas por la Paz. ASMECOL (Asociación Misionera de Colombia), Plataforma Social Usme.

Tuesday, October 20, 2009

¡Carta abierta a las organizaciones de Reinsertados!

¡Reconocer la naturaleza política de la insurgencia colombiana es emprender con certeza el sendero de la reconciliación y la paz!

Por: Luis Alberto Matta, exconsejero de paz por la Unión Patriótica en el Valle del Cauca

Estimadas amigas y amigos reinsertados: soy radicalmente pacifista y como tal no puedo ser neutral en relación con el conflicto social y armado colombiano, pues hago parte de los humanistas latinoamericanos y del mundo, que claman por una alternativa de solución política y pacífica del prolongado conflicto interno en Colombia.

Así pues, que condeno todos los crímenes cometidos por quien sea, y principalmente condeno la guerra, por cierto una guerra dolorosa y fratricida impuesta por el régimen oligarca. Mi compromiso es únicamente con la paz, el DIH, con los derechos humanos, y con el acuerdo humanitario que facilite la libertad de los cautivos. Coincido con los sociólogos, politólogos e historiadores que afirman que tildar a los sectores revolucionarios del ELN, y a las FARC-EP como amenazas terroristas es favorecer a los mercaderes de la guerra. Reitero que la paz en mi país es un objetivo alcanzable sólo mediante la solución política del conflicto social y armado, una guerra que ha enfrentado por medio siglo a la Colombia negada e insurgente con la Colombia latifundista, rencorosa y corrupta del statu-quo que gobierna.

Mi postura es diáfana: ¡Reconocer la naturaleza política de la insurgencia colombiana es emprender con certeza el sendero de la reconciliación y la paz! ¡Y de paso es reforzar la urgente necesidad de una América Latina estable y soberana, sin intervencionismo y amenazas extranjeras!

Utilizar el pretexto del narcotráfico para agudizar la guerra en Colombia es un argumento que beneficia políticas imperiales, conocedoras de que este fenómeno es responsabilidad del capitalismo contemporáneo basado en países desarrollados, alimentado por la codicia bancaria y por el consumo de sociedades enfermas. Los campesinos cultivadores de coca y amapola son inocentes, y las guerrillas que se mueven por esos territorios no están en condiciones de adelantar una reforma agraria que resuelva la pobreza del campesinado y de las comunidades indígenas, y el eslabón de los cultivos. Hoy inclusive, buena parte de los cultivos de coca han pasado a control de latifundistas que apoyan la seguridad democrática del gobierno Uribe. El resto de la cadena productiva, transporte, distribución y captación de millonarios recursos por la droga es responsabilidad de corporaciones y mafias internacionales, no pocas veces benefactoras o ligadas a gobiernos.

Sólo a los mercaderes de la guerra, abiertos y asolapados, les conviene sembrar dudas sobre el proyecto revolucionario, socialista y bolivariano de la insurgencia colombiana. Por eso lamento profundamente recibir mensajes grotescos y amenazantes a causa de mi postura contra la guerra. Pero igualmente celebro haber recibido más de medio millar de correos apoyando mis criticas a Gustavo Petro, criticas que aclaro no son contra las organizaciones de reinsertados. Ni más faltaba. Les respeto y les admiro por su decisión de paz.

Mis reproches son bien fundamentados y concretamente dirigidos a ciertos reinsertados capaces de cualquier cosa en aras de lograr sus ambiciones o conservar privilegios. Los hay periodistas, bien remunerados investigadores, funcionarios del gobierno, empleados de consulados, e inclusive asesores públicos de los escuadrones paramilitares. A ellos los critico y les conmino a reconsiderar su decepcionante actitud.

En cuanto a Gustavo Petro lo considero un hombre estudioso y valiente por sus denuncias, pero le critico francamente sus acostumbradas volteretas para congraciarse con la ultraderecha mafiosa que tanto critica. No solo porque endiosado por los medios de la oligarquía Petro contribuye con mentiras, bajezas e insultos a menguar las posibilidades de diálogos de paz con la insurgencia, sino principalmente por decisiones tan lamentables como promover la elección del actual Procurador General de la Nación, doctor Alejandro Ordóñez, un funcionario que en vez de vigilar y defender las garantías y los ddhh como indica su mandato y la constitución nacional, parece más interesado en defender las tropelías y abusos del uribismo, cuyo gobierno pasará a la historia como el más corrupto y peligroso de la historia republicana de Colombia.

También critico que se desconozcan las decisiones del congreso del Polo Democrático, que nos orientaron desde febrero pasado a la designación de un candidato propio de la izquierda colombiana. Y me refiero a la izquierda legal, consciente de que un 60% del total de la izquierda colombiana, como sabemos, no participa en procesos electorales porque el régimen se lo impide. Basta con recordar el rol del paramilitarismo, la guerra sucia y el terrorismo con que se ejecutó el genocidio contra aquella esperanza de paz que representaba la Unión Patriótica – UP.

Petro sería quizá un excepcional candidato presidencial si en cambio de maquillar adoptara el verbo transformar… Sería entonces un líder comprometido con la paz mediante la solución política del conflicto, aliado de las corrientes soberanistas, democráticas, emancipadoras y bolivarianas de Venezuela, Ecuador y Bolivia, y podría ser un buen presidente para Colombia, pero proyectos tan elevados y de izquierda “incorrecta” según su concepción, le quedaron grandes. Lamentablemente escogió el camino del tracalero arrepentido, que busca con desespero ser perdonado y aceptado. ¡Recapacite senador Petro, la historia aún lo espera!

Luego entonces queridos amigos de las organizaciones de ex-guerrilleros reinsertados, mis críticas no son contra ustedes en general. Se que diversas organizaciones de desmovilizados realizan trabajo comunitario y perseveran en la lucha por la democracia y la paz, sin ceder a las lentejas que ofrece el gobierno. Inclusive siendo funcionarios públicos. Me complace tener grandes amigos que en el pasado fueron militantes del ELN o del M19, y con ellos compartimos las opiniones expresadas, pues ven con desconfianza a los corruptos que se han beneficiado de los privilegios sin acordarse de sus ex–compañeros de armas, la mayoría sumidos en la pobreza y el olvido.

Así respondo a tres de los mensajes recibidos, que desde Cali, Bogotá y una ciudad europea, me instan a investigar y reconocer que no todas las organizaciones de reinsertados hacen, o son lo mismo. A la par invito a la compañera que desde Montreal me escribe amenazante y criticando airadamente el que mis notas periodísticas sean publicadas por ANNCOL, sugiriendo irresponsablemente que ese es un medio al servicio de las FARC. Se equivoca compañera, no le creo a su imprudente ligereza, ya que ningún editor o coordinador de esa importante agencia de prensa, que por cierto no les conozco personalmente, jamás me ha escrito sugiriendo pertenencia alguna. Por el contrario, me tratan con distancia y profesionalismo, y me alegra que no hayan censurado mi crítica a las infracciones que contra el DIH comete la insurgencia. Además compañera, le dejo saber que me cansé de enviar análisis y puntos de vista a medios informativos en Colombia controlados por el oficialismo que por considerarme genuino opositor al régimen uribista, nunca han contemplado publicarme. Caso contrario les sucede a personajes y periodistas como Eduardo Pizarro, Otty Patiño, León Valencia o Luis Eduardo Celis.

Por su parte, Rebelión, la Agencia de Prensa Rural, Radio Café Stéreo, la Agencia Bolivariana de Prensa ABP Noticias, Kaos en la Red o Resumen Latinoamericano, la agencia latinoamericana de información - alai, y ANNCOL entre otros medios independientes y alternativos, me han abierto sus puertas con generosidad, medios con un gran reconocimiento internacional en el movimiento popular, conformados y dirigidos por respetables profesionales al servicio de la comunicación, en el que unos tal vez con un estilo más elevado y profesional que otros, contribuyen en conjunto a romper los cercos informativos, y hacen eco del diverso movimiento por la paz, la justicia y la emancipación de los pueblos que hoy recorre al mundo.

Sólo a quienes les interesa y conviene un factor de desestabilización, dominación e injusticia en América Latina promueven la guerra. Pienso que la paz debe convertirse en un patrimonio ético y moral de nuestros pueblos. Nos corresponde trabajar unidos y arduamente para consensuar la paz, que no es otra cosa que imponer la vigencia efectiva de los derechos humanos en forma integral.

De ustedes atenta y fraternalmente, Luis Alberto Matta,

abierto al diálogo en jacobolam@hotmail.com & luismatta.blogspot.com

Thursday, October 15, 2009

Multitudinarias protestas en Bogotá y otras capitales, así como en zonas campesinas e indígenas, rechazan al gobierno de Uribe Vélez, y condenan su programa de Agro Robo Seguro, las ejecuciones extrajudiciales (falsos positivos), y la instalación de bases gringas en Colombia
(tomado de notimundo.blogspot.com & ANNCOL)


Monday, October 12, 2009

Corrupción y ejecuciones extrajudiciales en Colombia hacen sonrojar a la derecha española

Por Luis Alberto Matta, exconsejero de paz del Valle del Cauca


Miguel Ángel Bastenier, el mismísimo de parrandas con su colega periodista Juan Manuel Santos (al que muchos le dicen ministro de ejecuciones extrajudiciales que llaman falsos positivos), y partidario de izquierdas al estilo Villalobos, Bachelet, Tabaré ó más chiquitas como Rosemberg y Petro, ahora resultó escandalizado por la podredumbre en las esferas del poder militar y político en Colombia.

Las cosas hieden tan mal en el gobierno de Uribe y los Uribistas, que incluso un periodista acostumbrado a observar la realidad colombiana desde la óptica española más reaccionaria, como el señor Bastenier, se desencanta y escribe contra el que hace cinco años parecía su ídolo en América Latina.

Aunque el periodista de marras elude mencionar a vivísimos ejemplares de la era AUV, como el ex ministro de agricultura y ya legendario benefactor de terratenientes, narcotraficantes y reinas de belleza Andrés Felipe Alias Uribito, ó congresistas como el jefe de Corrupción Radical gran-señor Germán Vargas Lleras, centra su análisis en el líder (caballista él y del ubérrimo para más señas), catalogándolo disimuladamente como un dictador sin vergüenza que repta hacia la segunda re-elección.

Tanto apestan el parlamento (con poquitas excepciones), y la casa de Nari con sótano, asesores y reinsertados, que repentinamente el iluminado periodista Bastenier descubrió el agua tibia, y como monja arrepentida, escribe hoy lunes 12 de octubre en El País de España:

… “Colombia, como Dorian Grey, no quiere mirarse al espejo porque la lista de desaguisados que amojonan el segundo mandato presidencial, haría sonrojar hasta a un dictador. Enumerarlos es como una visita al museo de los horrores: más de medio centenar de diputados uribistas procesados o en la cárcel, la mayoría por conexiones con los paramilitares; espionaje telefónico del DAS (Departamento Administrativo de Seguridad) sobre todo el que se mueva; compra de votos a la vista del público para cambiar la Constitución; adjudicación de notarías a cambio de apoyo parlamentario; legitimación del transfuguismo masivo, como ocurrió en la aprobación de la ley del referéndum ya citado, sobre el que el Ejecutivo estudia la reforma del censo para que la cifra de siete millones y pico de votantes, mínimo exigible para que valga la consulta y que son la cuarta parte del electorado, quede en poco más de cuatro millones, con lo que a Uribe le bastarían dos para ser candidato; el caso más egregio de todos, los dos mil y pico falsos positivos -eufemismo por asesinato- de otros tantos campesinos perpetrados por el Ejército para hacerlos pasar por guerrilleros, sobre los que Uribe no reconoce responsabilidad ni conocimiento. Y la última bofetada, la certificación estadounidense de que Colombia coopera en la lucha contra la droga -especialmente, cediendo el uso de siete bases a Estados Unidos- cuyo texto está concebido en lenguaje de potencia protectora a tribu protegida. Washington afirma, entre otros descaros, que "facilitará el diálogo entre el Gobierno colombiano y los cuerpos sociales", dando por sentado que Bogotá necesita que la estimulen. Y nadie protesta”.

Ya Bastenier puede morirse feliz a sabiendas que tuvo instantes de lucidez. Me alegra por él, pues tuve la idea que no podía ser todo el tiempo tan estúpido, invariablemente conocido por la tinta de sus intestinos con la que eternamente se desata en odios hacia los levantados en armas y conciencia que se oponen al statu quo colombiano y sus escuadrones de muerte y corrupción. Un pobre Bastenier, que al menos en cuanto al conflicto interno de Colombia siempre escribiendo diatribas contra la paz y el acuerdo humanitario, y contra la posible solución política. Recuerdo que para él los diálogos del Caguán eran y serán un sacrilegio.

Pero de repente el periodista enojado se reivindica y se purga afirmando en torno a los antojos re-eleccionistas del capataz: …“El mandatario repta desde hace meses hacia una declaración que casi todos dan por afirmativa” ¿Repta? Vaya Bastenier, creo que hace tiempo no te invitan al consabido y jugoso cóctel en una embajada localizada en el Paseo Martínez Campos de Madrid, cosa que me alegra.

Ya era hora que El País de España, un periódico de estilo monarca enemigo de soberanías y autodeterminaciones independentistas, pero albergue permanente de simpatías por especimenes como Pastrana, los Santos de la casa de Nari, Álvaro Uribe y la corrupta camaleón Noemí Sanín, publicara alguna verdad sobre las altas podredumbres de Colombia.

Dice Bastenier en El País, y bien, sobre la asombrosa y elevada aceptación del presidente Uribe: “…Pero esa letanía no parece contar para lo que se llama en Colombia opinión pública que, en realidad, se reduce a poco más de un tercio de 44 o 45 millones de habitantes, que son los que votan, los que tienen voz, y a los que el presidente tiene convencidos, seducidos, o simplemente, favorecidos por su mandato. Sobre esa base el uribismo gubernamental ha incluso teorizado. Esa masa constituye un Estado de Opinión, superior incluso al Estado de Derecho, y sobre el que voces áulicas se apoyan para decir que si el pueblo lo quiere no puede haber inconveniencia legal que se interponga.”

Lástima que el periodista español no mencionó la ligazón de ciertos compatriotas suyos con las afortunadas y millonarias compañías encuestadoras, co-dueñas de medios masivos de información en Bogotá, y a dos sujetos que por estos días se hacen los pendejos con su amiguito Uribe, ambos ellos tutores de la corrompida y sanguinaria ultraderecha colombiana: Javier Solana y José María Aznar. [Octubre 12 de 2009 luismatta.blogspot.com]

Thursday, October 8, 2009

Caravan & Rally Against The Canada-Colombia Free Trade Agreement


Caravana y Manifestación en rechazo a un posible Tratado de Libre Comercio entre Canadá y Colombia


Primero los derechos humanos y la paz, después los negocios!

Media Advisory
Contacts:

Ilian Burbano, 416-929-1834
cca_toronto@hotmail.com

Dario Esguerra, 416-651-2409
esguerra@vif.com


Latin American Solidarity Groups, TRADE UNIONISTS, Local Politicians and Community Groups Will Conduct a Caravan and Rally Outside The Toronto Centre Office of Liberal Party MP Bob Rae This Saturday, October 10th in Opposition of Bill C-23, the Canada-Colombia Free Trade Agreement

Mobilized in a caravan of cars, bikes and pedestrians, concerned citizens will circle MP Bob Rae's constituency office at 514 Parliament St, Toronto, two times before gathering together for a rally at 11:30am in opposition of Bill C-23, the Canada-Colombia Free Trade Agreement, CCFTA. Bill C-23 will provide extensive legal protection for Canadian corporations operating in Colombia at the expense of basic human rights protection. A Conservative initiative, ratification of Bill C-23 is currently being debated in Parliament and its passage will depend upon support from the Liberal Party. Both the New Democratic Party and Bloc Quebecois have officially opposed Bill C-23, while the Liberal Party has been largely supportive.
Gross human rights violations, many being directly linked to state security agents, continue to define the Colombia reality. "Human rights violations in Colombia are directly linked to areas of economic interest for Canadian corporations", says John Barber of Toronto Chapter Council of Canadians. "Signing a deal that provides powerful protection for Canadian corporations, in the absence of adequate human rights protection, will intensify human rights violations, potentially make Canadians accomplices to those violations and tarnish Canada's international reputation. We can and should do better than that"


Confirmed speakers will include:

Roger Langen, Executive Officer District 12, OSSTF (Ontario Secondary School Teacher's Federation)
Marie Clarke Walker, Executive Vice-President, Canadian Labour Congress
Ilian Burbano, Latin American Solidarity Network
Peggy Nash, President of the New Democratic Party
Luis Alberto Matta, Colombia Action Solidarity - CASA

Participating Organizations:
Colombian Action Solidarity Alliance, CASA
Latin American Solidarity Network, LASN
Toronto Chapter Council of Canadians


Saturday, October 3, 2009

Video entrevista a Jasmin Hristov autora del libro "Blood & Capital" sobre la paramilitarización de Colombia

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Comentarios sobre el libro “Sangre y Capital – La Paramilitarización de Colombia” de la escritora canadiense Jasmin Hristov

Aún tibio llega a mis manos el libro “Blood & Capital – The Paramilitarization of Colombia” de la escritora canadiense Jasmin Hristov. En palabras de los editores “Ohio University Press” y Paula Brill de “Between the Lines”, y del académico e historiador de la Facultad de Ciencias Políticas de York University, David Mcnally, se trata de una de las más rigurosas investigaciones realizadas en los últimos años acerca de las complejidades, dinámicas y contradicciones del prolongado conflicto social y armado colombiano.

Hristov en su libro analiza objetivamente el conflicto colombiano, y lo define como una guerra que hunde sus raíces y razones en la injusticia, la exclusión social, la pobreza, la corrupción y la violencia política impuesta por las clases dominantes que controlan los hilos del régimen hace más de una centuria.

Pero el de Colombia es un pueblo rebelde, valiente y soñador, que siempre ha ofrecido resistencia popular, a lo cual el régimen ha respondido con escuadrones de la muerte, que de paso encubren la responsabilidad de la oligarquía en la descarada orgía de sangre y violencia con que la clase dominante se ha apoltronado en el poder.

Los poderosos en Colombia, más que en ningún otro país del hemisferio occidental, han acudido sistemática e ininterrumpidamente por sesenta años a los escuadrones de la muerte paramilitares para consolidar su poder mafioso y criminal basado en la injusticia. Pero sólo un presidente, y aquí Hristov da en el blanco, sólo Álvaro Uribe Vélez ha pretendido legalizarlos plenamente y otorgarles status político a cambio de silencio e impunidad, es decir, para que no denuncien a sus financiadores y promotores.

Los paramilitares que han roto este acuerdo de silencio e impunidad, o sea aquellos que han hablado más de la cuenta, fueron traicionados e inmediatamente extraditados a los EE.UU. para ser juzgados por narcotráfico, el embeleco moderno con que se cubren históricas realidades de injusticia y opresión.

De acuerdo con el libro de Hristov, pareciera que el afán del régimen, es decir de Uribe Vélez y su séquito más cercano (Juan Manuel Santos, Francisco Santos, Luis Carlos Restrepo, Eduardo Pizarro Leongómez, Fabio Valencia, Andrés Felipe Arias ó alias Uribito, y parlamentarios como Germán Vargas Lleras ó Mario Uribe entre otros) es silenciar ciertos crímenes. Aquellos que de acuerdo con la legislación internacional contra crímenes de lesa humanidad, no prescriben.

Entre los crímenes que esperan por verdad, justicia y reparación están la tortura, 30 mil desapariciones, miles de violaciones carnales, ejecuciones extrajudiciales ó falsos positivos, el genocidio contra la Unión Patriótica, el secuestro y asesinato de lideres sociales y sindicalistas, el desplazamiento forzado y robo de tierras contra 5 millones de campesinos, y otros 250 mil crímenes que más temprano que tarde serán juzgados por un gobierno popular, ó en su defecto por una corte internacional.

Jasmin no duda en señalar que la insurgencia también ha cometido infracciones contra el derecho internacional humanitario. Pero incluso de estas violaciones también es responsable el gobierno, primero por ser el garante constitucional de los derechos humanos de los colombianos, y segundo, por empeñarse en una guerra sin fin en contra de toda alternativa de solución política dialogada para el conflicto interno con la insurgencia, inclusive por oponerse y embolatar la posibilidad de un acuerdo humanitario con las FARC, que permita la libertad de los cautivos.

Este es un gobierno que negocia con los paramilitares, que negocia con los narcotraficantes, pero que se niega a dialogar y buscar alternativas de paz con la insurgencia guerrillera. Jasmin Hristov afirma sin rodeos que el diálogo entre los paramilitares AUC y el gobierno de Uribe, fue el diálogo de un sistema; fue parte de la estrategia de un sistema, y está integrado a la evolución de la estrategia paramilitar del Estado.

No es fortuito que una buena parte de la elite terrateniente, empresarial y política, incluso del clero y de las fuerzas militares y de policía en Colombia se hayan beneficiado del paramilitarismo (para encubrirse), y por ahí derecho del narcotráfico. No es accidental que ese segmento gamonal de la elite respalde unificadamente al actual presidente Uribe y su política de “seguridad democrática”.

Esa misma elite es la dueña de los medios masivos de información. La mass media colombiana ha desarrollado una campaña de miedo, a la vez posicionando al régimen mediante encuestas de opinión, que en últimas terminan manipulando a la población que no importando que viva entre la miseria y la muerte, acepta y aprueba la opinión falsificada de que la vida de los colombianos pobres, o sea la mayoría (25 millones en la miseria), es mejor que la vida de los suizos, los alemanes, los japoneses ó los canadienses. Como dice burlonamente el vicepresidente Santos: Colombia es el país más feliz del planeta.

La información que emiten los medios es parte de esa violencia política que calculadamente desarrolla el régimen. Esa violencia tiene también manifestaciones terroristas como son la estrategia del desplazamiento forzado para apoderarse de la tierra amansada por los campesinos y colonos (en palabras del sociólogo Alfredo Molano), los crímenes selectivos de líderes barriales, de sindicalistas, defensores de derechos humanos, de lideres estudiantiles, de voceros campesinos, negros ó indígenas, así como las masacres que apuntan a desintegrar redes organizativas y sociales de las comunidades.

La investigadora canadiense Jasmin Hristov en su libro “Blood & Capital” pone su mirada crítica, descifrando de manera organizada y sencilla la conexión íntima entre estas violencias y los intereses de las corporaciones financieras, compañías mineras, bananeras y de palma africana. Por eso su fascinante análisis aborda las razones para querer imponer los tratados de libre comercio. Uribe sabe que la firma de estos tratados significa respaldo para su régimen de oprobio e impunidad.

Hristov documenta el rechazo organizado y pacífico de las comunidades de base contra los tratados de libre comercio. Y analiza la tragedia humanitaria que han generado operaciones paramilitares para desalojar comunidades de territorios que luego han sido o serán entregados a corporaciones mineras transnacionales, ó entregados a compañías agroindustriales (banano y palma africana) de capital colombiano y extranjero. [Comentario de Luis Alberto Matta, exconsejero de paz del Valle del Cauca por la Unión Patriótica - UP, domingo, octubre 4, 2009].

Monday, September 28, 2009

La apatía fue la lección histórica del movimiento popular durante la consulta del Polo Democrático Alternativo

Mientras la derecha ganó otra batalla y amplió su terreno, la ambigüedad de la izquierda legal no supo convocar al pueblo, y en cambio recibió una lección histórica de parte del movimiento popular que simple y llanamente se quedó en casa y no salió a votar por Carlos Gaviria.


Es pertinente aceptar con gallardía esas dos lecciones que nos deja la consulta abierta del Polo Democrático Alternativo. No para perder la esperanza, por el contrario para aterrizar y recomponer la estrategia, pero sin perder ni ocultar el objetivo emancipador, soberanista y socialista de la izquierda... Como lo hacen Hugo Chávez y Evo Morales, quienes a pesar de estar enfrentados a una feroz campaña mediática en su contra, siguen recibiendo el apoyo de sus pueblos.


Pero Colombia es otra realidad, certeza que no podemos ignorar, y que nos pone de manifiesto la consulta que ha ganado Gustavo Petro con un apoyo inferior al 10% de la votación que obtuvo Carlos Gaviria en el año 2006: la opinión pública colombiana se ha vuelto dócil a los medios y está domesticada por el miedo. Pero igualmente la izquierda está atomizada.


Es así como el periódico El Tiempo, la revista Cambio, y las poderosas radios nacionales Caracol y
RCN, trabajando con su enjambre de filiales, fácilmente le impusieron un candidato presidencial al Polo.


Una circunstancia que nos reta. Que nos obliga a reflexionar sobre nuevas formas y estrategias para encarar los desafíos de la izquierda, y principalmente es un llamado a repasar la memorable lección que nos entrega el movimiento popular con su apatía.


Parece que al movimiento indígena y campesino de base, a los movimientos afro-colombianos de base, al movimiento estudiantil, a los millones de desplazados y desterrados, y al golpeado movimiento sindical de izquierda no le gustan las mediatintas, las ambigüedades, la indefinición, y sobre todo, no les gusta que se ignore deliberadamente plantear una estrategia de solución política para el conflicto social y armado interno, empezando por el acuerdo humanitario.


Las familias de los más de 30 mil desaparecidos, los 5 millones de desplazados, los sobrevivientes del genocidio contra la Unión Patriótica, y los millones de colombianos empobrecidos están esperando una propuesta que los redima. No la tienen y por eso no salen a votar. Y por eso un candidato que se declara enemigo de la solución política del conflicto interno y que desconoce el conflicto y su naturaleza política, se convierte en candidato presidencial del Polo con apenas 230 mil votos de los 29 millones de votantes potenciales que tiene Colombia.


Como pacifista y defensor de los derechos humanos, comprometido con el ideario emancipador de Simón Bolívar no me iré del Polo Democrático Alternativo a menos que me echen, pero si prenderé todas las alertas para escrutar hacia donde se dirige esta opción democrática.


Perder una batalla por la paz, no significa claudicar ante la guerra. Existen fuerzas democráticas y de izquierda al interior del Polo que claman por la paz, y existen movimientos externos como colombianos y colombianas por la Paz que merecen nuestro respaldo; particularmente seres valientes y comprometidos con la causa de la justicia como Iván Cepeda y Piedad Córdoba que junto a miles no han desfallecido en su compromiso con las victimas de la guerra sucia y el terrorismo de Estado. Mención de honor para la senadora Córdoba por su honestidad y dedicación a obtener la libertad de los cautivos y promover con sencillez y tenacidad el acuerdo humanitario.


Aunque lo dudo, ojalá que Petro recapacite y no destruya al Polo con una alianza reaccionaria, clientelista e inmoral con la derecha. Amanecerá y veremos.
(Luis Alberto Matta, septiembre 28 de 2009)